
Cuando en pantalla vemos lucir esos ojazos a gente como “la” Pataki, Jessica Alba, D. Beckham o Brad Pitt; la cosa tiene algo (sólo algo) de truco. Las fuertes luces con las que se realizan las grabaciones hacen que la pupila se minimice (miosis) y por tanto todo el iris quede gigante mostrando todo su esplendoroso color. Al respecto hay incluso una mítica figura del rock a quien la naturaleza le ha hecho ir más allá. Es el caso de David Bowie, quien nació con heterocromía (ojos de diferentes color). Bowie, apodado el duque Blanco o el rey de Glam, ha tenido, como los geniales pintores, épocas muy diversas a lo largo de su trayectoria en el pop-rock, pero es indiscutible su elegancia, buen hacer, y ahí están un buen puñado de temas imprescindible para comprender la historia del rock. Como se aprecia en la fotografía, el hecho de que cada ojo tenga un color, le hace padecer también de una anisocoria (pupilas de diferente tamaño) que es algo preocupante en cualquier persona “normal”, aunque no en su caso (por la misma razón se explica que la luz les moleste más a personas de ojos claros). Las causas de heterocromía son diversas: por transmisión familiar (sobre todo), fármacos para el glaucoma, neurofibromatosis o Síndrome de Waanderburg entre otras. Luego, vendrían las lentillas para cambiar los colores de los ojos y otras posibilidades como la usada por el inefable Marilyn Manson a quien por cierto, pronto tendremos tocando cerca de estas tierras. PD: Alguien me pedía algo de rock en el blog y ya van dos alusiones seguidas. Gracias y … por algo se empieza.